Capítulo 27. Juego de tronos a tres tiempos
FERNANDA
La mesa del comedor principal parecía un tablero de ajedrez gigante donde cada cubierto de plata de tres tenedores, cada copa de cristal de Bohemia y cada servilleta de lino almidonado representaban una pieza en una guerra no declarada.
Alexander se sentó en la cabecera, imponente, rígido y luciendo esa belleza aristocrática que parecía esculpida en mármol. Yo fui ubicada inmediatamente a su derecha, en la posición de honor que le correspondía a la futura señora de la casa. Justo enfre