Kylie fue colocada con cuidado sobre el sofá.
Se quitó el abrigo y miró al hombre mientras preguntaba:
—¿Estoy realmente sucia?
—Nada que no puedas limpiar —respondió Ethan, con la mirada oscurecida, señalando hacia el baño.
Mientras observaba su silueta avergonzada desaparecer, colgó el abrigo y se dirigió al dormitorio.
Kylie estaba sentada en el fondo de la bañera, dejando que el agua de la ducha cayera sobre su cabeza y recorriera su cuerpo frío.
No fue sino hasta que la temperatura del agua aumentó bastante y el vapor llenó el baño que el frío de sus huesos empezó a desvanecerse.
Tal vez porque sus nervios habían empezado a soltarse, Kylie comenzó a sentirse somnolienta.
Ethan había ordenado la habitación y revisado la hora.
Kylie llevaba mucho tiempo en el baño.
Se acercó a la puerta y tocó suavemente.
—Kylie, no te bañes por tanto tiempo o te resfriarás. ¿Kylie Finch?
—Sí… —respondió una voz débil después de varios segundos.
Kylie se había quedado dormida.
Se secó con una toall