Cuando Stephen regresó a su habitación, lo primero que hizo fue lavarse las manos. Ya era parte de su rutina, porque tenía miedo de contraer alguna enfermedad. Una vez que se sintió bien limpio, se sentó en su escritorio y encendió la computadora. Tenía un artículo médico en el que había estado trabajando, pero que había estado posponiendo. Ni siquiera había abierto el archivo cuando alguien llamó a la puerta.
—Adelante —dijo.
La puerta se abrió de golpe y Ethan entró con paso firme. Stephen se