Ahora le resultaba evidente que pasaba algo con Ethan, algo que él le estaba ocultando. Cuando Tom se le había acercado al principio, no lo había tomado en serio. Pero ahora empezaban a surgirle muchas dudas.
Kylie sacó el teléfono y marcó su número de memoria. Después de tres tonos, él contestó y, tras intercambiar algunas palabras de cortesía, ella le preguntó dónde estaba.
—Solo haciendo algunos mandados —respondió él.
Al escuchar eso, Kylie se dio cuenta de que Tom la había llevado hasta allí para que pudiera ver con sus propios ojos qué estaba haciendo Ethan. Aunque, pensándolo bien, tal vez Ethan tenía asuntos legítimos con Tom y todo esto no era más que un juego estúpido de su parte.
—¿Por qué no regresas al hotel? —sugirió Ethan—. Ya casi termino aquí y puedo encontrarte en cuanto cierre este asunto.
Kylie oyó sus palabras y de inmediato pensó que estaba mintiendo, y que tenía algún tipo de relación sexual con la chica del coche.
El automóvil ya se había ido, pero Kylie perman