Lucas salió corriendo tras el ladrón, y las dos mujeres lo siguieron. Lucas estaba a punto de alcanzarlo cuando, por accidente, se cruzó con una anciana y la tiró al suelo. Fiel a su manera de ser, se dio la vuelta para ayudarla. Pero cuando volvió a mirar, Kylie le hizo señas con la mano.
—Yo la ayudaré —gritó—. Ve a atrapar al ladrón.
Lucas se giró y se dio cuenta de que había perdido la poca ventaja que llevaba. Frunciendo el ceño, soltó una maldición, respiró hondo y corrió en la dirección