Kylie se metió en su auto a toda prisa, cerró la puerta de un golpe y la aseguró con llave lo más rápido que pudo. Sin embargo, un patrocinador de bebidas la vio y enseguida hizo una seña para que varios hombres corpulentos se acercaran e intentaran forzar la puerta del vehículo. Faith, que ya estaba dentro del auto esperándola, le pasó un teléfono móvil. Kylie abrió la aplicación de Skype, marcó el número del patrocinador de bebidas y dijo con calma:
—Como compensación por cualquier daño que h