Julia.-
¡Soy tan estúpida! Albergué esperanzas, esperaba que Brian me dijera si quiera que lo sentía, que me diera una explicación, pero no, solo se comportó como un narcisista miserable. Definitivamente no está listo para conocer y hacerse cargo de un hijo.
Veo pasar a un mesero con una bandeja de tragos, tomo uno que bebo en un solo trago, el licor me quema la garganta de inmediato, pero no lo suficiente para calmar la rabia que siento en este momento.
— ¿Julia estás bien? –pego un brinco c