Julia.-
Mis padres habían regresado al día siguiente, los observaba mientras disfrutaban de Alex, Cora y yo estábamos en silencio, cada una con sus pensamientos, pero el tema era el mismo, muchas preguntas, todas sin una respuesta obvia.
Aunque descubrí a mi atacante no era simplemente denunciarlo y ya, si la novia de Brian era su cómplice teníamos que investigarla, podíamos tener una idea de lo que era capaz.
— Ustedes dos están muy calladas –los ojos de mi madre se clavan en Cora y en mi–. e