Brian.-
— Brian, debes concentrarte, estás distraído por la llegada de esta mujer, que ahora resulta que está viva –Hazel me reprochaba, tratando de llamar mi atención–. ¿cómo pudo hacerse pasar por muerta sabiendo por todo lo que estabas pasando?
Las palabras de Hazel me golpearon con fuerza, aunque su tono claramente mal intencionado, no dejaba de ser verdad, en todo este tiempo Julia estuvo viva, viviendo la gran vida en Suiza, saliendo con este imbécil, mientras yo sufría su ausencia.
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