Hazel.-
¿Quién se cree este imbécil? ¿Con que derecho viene a humillarme? ¿Acaso se le olvida que por mí ahora tiene todo lo que tiene?
Sus palabras… todavía las siento, escarbando en mi piel como si fueran fragmentos de vidrio, el desprecio es peor que cualquier insulto, no quiero que me afecte, pero lo hace.
Esa forma de mirarme como si fuera un estorbo, alguien insignificante a quien solo le dio la oportunidad de tocarla, incapaz de comprender su grandeza.
Cada sílaba que salió de su boca