Isaac me contó anécdotas de Tessa y su hermano que hicieron que sonriera mucho ese día. Todavía me costaba trabajo creer que por fin había encontrado a alguien que conoció a mi esposa desde antes y podía darme pistas más adelante. Me quedé con su número de teléfono y su dirección exacta para ir a visitarlo con Tessa.
Pasé a mi departamento a ducharme y a descansar un par de horas antes de llamarle a Tessa, aunque no lo hice porque quería sorprenderla.
A primera hora de mañana iba a ir directo