El día de la exposición llegó y Clara se encontraba sumida en una mezcla de nervios y emoción. La galería había sido decorada con esmero, exhibiendo las vibrantes pinturas de Lucas, que adornaban las paredes con historias visuales, mientras que las mesas estaban dispuestas con copias de su novela, listas para ser firmadas. Las luces tenues y la música suave creaban una atmósfera acogedora, llena de expectativas. A medida que amigos y familiares comenzaban a llegar, el espacio se llenaba de risa