La semana transcurrió con una velocidad inesperada. Entre llamadas, correos, y reuniones, Clara apenas notaba cómo los días pasaban. Su escritorio se había transformado en un campo de batalla lleno de notas adhesivas, documentos impresos y tazas de café vacías. Sin embargo, lejos de sentirse abrumada, experimentaba una energía nueva, como si cada pequeña tarea fuera un ladrillo más en la construcción de algo grande.
La propuesta aceptada ya estaba tomando forma concreta. Había comenzado a delin