La semana siguiente, Clara se sumergió con entusiasmo en su escritura. Su nueva historia comenzaba a definirse con mayor claridad, sus personajes cobraban vida poco a poco y las escenas fluían con una naturalidad que la reconectaba con su pasión más profunda. Sin embargo, a pesar de ese avance, la planificación de la boda seguía siendo una fuente constante de tensión.
Lo que en un principio había sido emocionante se transformó en una cadena de decisiones que parecían no tener fin. El color de l