El apartamento se sentía diferente cuando el silencio lo llenaba. De ese tipo que presiona contra las paredes y hace que cualquier pequeño sonido resuene demasiado lejos.
Allen estaba de pie cerca de la puerta del dormitorio, con los brazos cruzados sobre sí mismo, observando a Evelyn moverse por la habitación con pasos rápidos y eficientes.
Los cajones se abrían y cerraban.
Las telas susurraban.
Una maleta abierta descansaba sobre la cama como una boca esperando tragarse todo lo que le pertene