El oficial asintió. —¿Tiene alguna idea de dónde está su hija?
—No sé dónde se ha escondido esa pequeña bestia. Scarlett desapareció hace semanas —dijo mi padre fríamente, su rostro era impasible.
—Entendemos señor Morgan, continuaremos buscando. Le pedimos su cooperación para continuar con nuestra investigación —respondió el oficial principal, su tono era respetuoso pero firme.
La verdad era que, sin importar cuánto buscaran, nunca me encontrarían. Ya que, todavía yacía en la casa de fuego, mi