—¿De verdad quieres saber? ¿Que te lo diga sin rodeos? —pregunta, la voz cargada de una advertencia velada. Hay un brillo de recelo en sus ojos, como si supiera que la verdad que está a punto de revelar puede tener consecuencias devastadoras.
—Quiero. Ahora quiero saber —respondo, la voz firme e inflexible. La curiosidad se mezcla con la desconfianza, creando una sed insaciable por la verdad. No importa lo oscura o perturbadora que sea, necesito saber.
—Sorprendí a Leandro intentando violar a u