Las dos empleadas percibieron que esa chica era una persona extraña. Decidieron abandonar el baño primero y no seguir la discusión con ella.
—¿Está loca? Nuestra conversación no tiene nada que ver con ella.
—Es como una bomba que estallará en cualquier momento…
Inés se secó las manos y llamó a Andrés. Preguntó:
—¿Has llegado?
—Sí, estoy a punto de ejercer mi plan. Chao.
Mirando al espejo frente a ella, Inés reveló una leve sonrisa maliciosa.
¿Era ella el primer amor puro de Hans? ¿Qué pasaría si