Aarón sintió algo extraño y de repente se dio cuenta de la clave del problema. Exclamó:
—¿Acaso es un regalo de Dafne? Ayer Celia y ella fue al centro comercial para comprar cigarros para mi padre. Dafne lo compró para ti en aquel entonces, ¿verdad?
Con la expresión seria, Hans respondió fríamente:
—No.
—Bueno, si no es así, no lo es. ¿Por qué estás tan serio? No seas tan terco. Incluso si lo sea, es simplemente un regalito de la mujer, no lo tomes en serio. Fumar es solamente un hábito insalubr