En la capital, ya eran las altas horas de la noche. Darío regresó a la villa después de haber bebido bastante alcohol. Inés, sentada en la sala de estar con una mascarilla facial y jugando videojuegos, lo saludo despreocupada:
—¿Darío, ya has vuelto?
Dejando a un lado la consola, Inés se acercó a él y se dio cuenta de inmediato del fuerte olor a tabaco y alcohol.
—¿Has bebido mucho?
Darío aflojó su corbata y preguntó:
—¿Dónde está Sandra?
—Ella se fue durante el día —respondió Inés.
Darío la mir