Los ojos de Hans eran fríos. Solo miraba hacia adelante, sin posar ninguna mirada en ella, aunque su tono de voz se suavizó ligeramente.
Cuando Hans llevó a Dafne de regreso a la habitación número 3, David apareció justo en ese momento buscándola.
El equipo de producción no tenía idea de su relación. Con intención de evitar problemas innecesarios, Dafne movió un poco y susurró en voz baja:
—Déjame bajar primero.
Hans frunció el ceño y, en lugar de soltarla, la abrazó aún más fuerte. Hans siguió