—Entonces, ¿ese culpable se atrevió a quejarse contigo? Dijo que le di tres golpes, ¿verdad? ¡Con la forma en que maltrató a Felicia, esos tres golpes me parecieron insuficientes! Debería haberle dado más golpes para desahogarme por lo que le hizo a Felicia —dijo Dylan con indignación.
Guillem trató de persuadirlo:
—Lo que sucedió entre Dafne y Hans es asunto entre ellos. No importa lo que pase, no debes golpear al socio de nuestra empresa. ¿Has pensado en las consecuencias si Hans decide tomar