Al escuchar eso, el jefe del equipo de rescate quedó atónito en su lugar y le echó un vistazo a Aarón.
Sin embargo, Aarón también dio la orden:
—Por favor, tienen que encontrarla, viva o muerta.
—De acuerdo. Haremos todo lo posible —dijo el jefe mirando el vasto y profundo mar, suspirando.
El mar nocturno estaba agitado. Tal vez, en el momento en que se lanzó al mar, la chica ya fue arrastrada lejos por una gran ola... Incluso los miembros del equipo de rescate ya habían sido arrastrados en vari