—Hermano, ¿qué te pasa? —preguntó Inés.
Darío echó un vistazo al reloj y la interrogó:
—¿Dónde te has metido? Ya es tan tarde ahora.
—Yo... me fui a tomar unas copas con los amigos, ¿acaso está prohibido beber? —respondió ella intentando aparentar tranquilidad, mientras entraba en la casa y lanzaba su bolso al sofá.
Darío no pudo evitar regañarla:
—Inés, eres una chica. ¿Qué imagen das yendo de bares y bebiendo todo el día? Ya son las diez de la noche. ¿Qué pasa si te encuentras con algún malean