—¿Tienes los dedos quemados cuando fumaste? —preguntó Dafne.
Las marcadas quemaduras en los lados del dedo índice y pulgar de Hans eran muy obvias. Parecían ser una mezcla de quemaduras recientes y cicatrices antiguas.
Dafne ya las había notado antes, pero en ese momento acababan de reunirse y la relación era demasiado intensa como para preguntar sobre esos asuntos. Aunque su relación no era buena en ese momento, al menos podían mantener una conversación tranquila.
—No —respondió Hans con indife