POV de Diego
El viento de la noche soplaba con fuerza cuando Adriana y yo entramos en la sala de reuniones. No estábamos solos. Alrededor de la larga mesa de caoba, nuestros adversarios y aliados circunstanciales esperaban, sus miradas llenas de recelo y expectación.
Habíamos llegado hasta este punto después de meses de traiciones, amenazas y luchas constantes. Pero ahora, con la conspiración expuesta y nuestros enemigos debilitados, era el momento de decidir nuestro próximo movimiento.
Me giré