POV de ADRIANA
No podía creer lo que estaba viendo. Mi corazón latía con fuerza mientras mis manos temblaban a los costados de mi cuerpo. Diego estaba ahí, discutiendo con Camila, y aunque intentaba escuchar lo que decían, mis propios pensamientos eran demasiado ruidosos para dejarme concentrar.
—¡No puedes hacerme esto, Diego! —gritó Camila, su voz llena de rabia y desesperación.
—Camila, ya basta —respondió él, con la mandíbula apretada—. No voy a seguir mintiéndome a mí mismo.
Mis piernas qu