POV de Diego
El silencio en el departamento era reconfortante, pero no podía calmar el torbellino en mi mente. A pesar de todo lo que había pasado en los últimos días, las palabras de Adriana seguían resonando en mi cabeza: "También estoy enamorada de ti." Nunca había imaginado que escuchar algo así de ella pudiera llenar cada rincón de mi ser de una calidez tan absoluta.
Estaba sentado en el sofá, mirando sin ver los documentos esparcidos en la mesa frente a mí. Sabía que no tenía tiempo para