POV de Adriana
La mañana era tranquila, las personas pasaban por las calles sin prisa, y el sol parecía estar en su punto más alto, con rayos cálidos acariciando las aceras. Me encontraba parada frente a la pequeña tienda de café, mirando la taza de espresso que había comprado con mis manos entrelazadas. El aroma del café era lo único que podía calmar un poco mi mente, que siempre estaba llena de pensamientos confusos y preocupaciones que me acosaban sin cesar.
Decidí cruzar la calle, absorta e