48

Capítulo cuarenta y ocho 

—No era yo, era tu perro—agarro mi cabeza en acto de frustración. Esto no puede estar pasando, ellos no son reales y ni siquiera pueden existir—Oh muñeca si que lo soy y ahora te explicaré algo que tu amado perro no hizo: contarte sobre él. 

A pesar de todo lo que encontraste sigues siendo incrédula y eso es increíble hasta cierto punto, tu teoria de la vida se basa en cosas re

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP