Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo ciento dos
Escucho el grito de Elizabeth y corro hasta ella—¿Qué pasa? ¿Por qué gritaste... —mi voz se va apagando cada vez más y más a medida que veo la cantidad de accesorios y maquillaje que hay en una de las gabetas, como si oyera sus pensamientos niego—no vas a tomar nada que no es tuyo, Elizabeth deja eso quieto porqué no es tuyo—sin escucharme agarra una cartera, comienza a tirar todo







