Lord podía decir que pocas veces podía dormir tan cómodamente como ahora. Sentir el calor de su mate contra él era igual de estimulante que relajante. El olor de ella era embriagador y se debatía su disfrutar con ella y hacerla estremecerse en sus brazos, o quedarse allí disfrutando del momento.
No tuvo que pensarlo mucho, cuando comenzó a sentir que ella se removía detrás de él, pero no de la forma que lo haría una persona dormida normal, de los labios de ella salían quejidos. Estaba teniendo