Ah, corría como loco, pero no la encontraba. Necesitaba tenerla con él. Abrazarla, tocarla, follarla, hacerla gritar hasta que se quedara sin voz, morderla, devorarl… Lord se detuvo en seco, con las patas temblorosas y fuertes jadeos de su boca en nubes de humo en medio de la noche.
Sobre él se vertía la luz de la luna llena aumentando más su malestar. No había parte de su cuerpo que no palpitara. Sobre todo su vientre bajo. Sus genitales ardían queriendo aparearse, pero con quien debía hacerlo