43 Conversación.
Aurora.
Pasé algunas horas donde solo tuve sosiego y tranquilidad.
En la tarde Gabriel salió al campo, entonces tuve oportunidad para hablar con papá y con Maite. Charlamos en el comedor mientras bebíamos un té.
—Hija, nos tienes muy preocupados, ¿cómo te atreviste a regresar a esta manada? esa bruja puede matarte, no lo hizo porque la matrona se apiadó de ti y le dijo que ya estabas muerta, de no haber sido por esa mujer hoy no estarías aquí bebiendo té con nosotros. —Mi rostro se afligió