42 La cabaña.
Aurora.
Gabriel no mintió cuando me habló acerca de las sensaciones que este bosque podría provocar, es maravilloso.
Estoy corriendo por una planicie que se encuentra varios kilómetros adentro, corro sin parar, me encanta sentir el viento que arropa mi pelaje plata, es como las amorosas caricias que mi madre me daba cuando yo era una cachorra… la extraño tanto, quisiera que ella estuviera conmigo, solo me quedan mi hermana y mi papá, pero jamás he dejado de pensar en mamá, algunas veces la recu