33 En la barra.
Aurora.
Calíope regresó con dos copas, sonrió y me entregó una.
—Ojalá que te guste este vino, aunque el que producen en tus tierras lo supera prodigiosamente.
—Estoy segura de que este también es un buen vino, vale la pena probar el que se produce en otras regiones, sin docentes, Pero eso no significa que sean de menor rango.
—Es cierto, me agrada que pienses así, ¿Brindamos?
—¿Por qué razón quieres brindar?
—Por la amistad naciente.
—Me parece bien.
Brindamos y bebimos un sorbo, luego le dije