Daren.
Me retiré un rato del gran salón, le dije al jefe de los guardias que buscara a Calíope y le dijera que deseo verlo, es que necesito hablar con alguien acerca de esa loba que se parece tanto a mi mate.
Calíope ya vio a Luna Meyer, estaba tan sorprendido como yo, no dijo nada, pero con sus ojos expresó su sorpresa.
Fui a la habitación donde horas atrás estuve cuando me prepararon para la ceremonia.
La conmoción se ha adueñado de mí, aún me cuesta asimilar el parecido que tiene