16 Parecida.
Ese instante en que Daren y yo nos miramos a los ojos se hizo eterno, como si en nuestro alrededor se hubiese detenido el tiempo, los movimientos de las personas, la música, todo se paralizó, solo estábamos nosotros dos.
Comencé a temblar por dentro , sentía que cada músculo de mi cuerpo cedía al nerviosismo que Daren me producía, él me envolvió con su mirada, esos ojos que tanto amé, cuando estuvimos solos, cuando creí que él era todo mi mundo, él era mi vida. Aún me atrapa con esa mirada, su