130 La diosa.
De pronto Daren la soltó y se quedó mirándola a los ojos.
—Gracias por existir, gracias por Draco, y por ese cachorro que se está gastando dentro de ti.
—Gracias por entenderme y por no atarme a ti en contra de mi voluntad.
—He sido muy egoísta, pero ya no más, serás libre para elegir, pero no perderé las esperanzas de que regreses a mí, si decides hacerlo, te estaré esperando.
—Solo necesito estar sola y tener paz, que mi corazón se restaure; también necesito que me perdones por todo.
—No ti