El estruendo del impacto inicial sacudió los cimientos de la ciudad sumergida con la fuerza de un trueno submarino. La plaza central de coral negro, que durante milenios había permanecido en un silencio lúgubre e imperturbable, se convirtió de inmediato en un torbellino de destellos metálicos, fuego estelar y furia ancestral.
Alexander desató todo el poder de su naturaleza de Alfa Supremo. Sus espadas gemelas, recubiertas por una densa aura plateada, cortaban el aire con una velocidad vertigin