*—Dominick:
Estos últimos días habían sido un verdadero sueño.
Desde aquella tarde en que se confesaron lo que sentían, justo cuando Dominick volvió de Boston, todo parecía ir sobre ruedas. Nadie habría imaginado que llegarían tan lejos, y si Dominick lo pensaba bien, recordaba cómo empezó todo: una carrera incansable para ganarse a Callum, con tácticas que rozaban lo descarado, pero que al final dieron fruto.
Ahora eran compañeros, pareja de verdad. Y se amaban.
Dominick estaba decidido