Nota número uno del día: Comprar pastillas para dormir.
Fue el primer pensamiento de Savana mirando el techo mohoso del sótano donde vivía. Afuera podía escuchar los sonidos de la ciudad despertando. Aunque ella no había dormido absolutamente nada. Y cómo hacerlo si su cabeza era un caos de pensamientos.
Pensamientos que después de darle miles de vueltas volvían al mismo lugar. Los papeles en sus manos y que… había firmado. Peor de lo que estaba no lo iba a estar. También necesitaba dinero para