Savana tragó saliva. Su cabeza comenzó a dar vueltas, comprendiendo poco a poco sus intenciones. La verdad, entre el agotamiento que tenía, el miedo y la sorpresa de todo lo ocurrido era el coctel perfecto para desmayarse de nuevo.
-Yo… no sé si pueda aceptar eso- susurró- mi intención era un simple trabajo de limpieza en un lugar tranquilo, no uno…- midió sus palabras- lleno de lobos, si sabe a qué me refiero.
Su piel se estremeció sabiendo las cosas que podían pasar cuando había tantos penes