Savana caminaba sin sentido por el pasillo central del centro comercial. Era la primera vez en un lugar como aquel. Tan lujoso que dolía a los ojos. Estaba seguro que las etiquetas valían más que su salario. Pero esa era la menor de sus preocupaciones. Sentía detrás de ella el cuerpo grande del lobo caminar, como si aquel fuese su territorio, y tal parecía que sí, pues había visto más de un empleado inclinarse hacia él a modo de saludo.
Lo miró por encima del hombro con disimulo.
-¿Qué?- este l