Savana maldijo a todos los santos en los que no creía. De estar tranquilamente limpiando, ahora estaba corriendo por su vida siendo obligada a desviarse para la escalera de la terraza, cuando encontró la puerta del gimnasio bloqueada, y un animal corriendo detrás de ella.
-¿Por qué me pasan estás cosas?- gritó casi sin aliento, mirando por encima del hombro como la bestia parecía que estaba.. ¿jugando con ella? Porque con su tamaño, la forma en que se movía, y lo ágil que se veía estaba segura