El reloj marcaba ya el final de la jornada de ese día y el gimnasio ya se encontraba vacío. Savana no había sabido más de Kaiden por el resto del día. De la chica tampoco tras ser despedida en la puerta por uno de los atletas y de seguro una advertencia. Con lo ocurrido ese día, esa no volvería a cruzarse en el camino del Alfa nunca más… si es que valoraba su cuello.
Estaba recogiendo el reguero de toallas dejadas atrás para ponerlas a lavar cuando escuchó a Matt saliendo de la oficina con el c