Capítulo 69 —Esto no es una prisión
Narrador:
Dominic entró en la cocina con el cabello revuelto, la camiseta arrugada y los pasos aún torpes por el sueño. No esperaba encontrar a nadie. Pero ahí estaba Roman, de pie junto a la cafetera, con una taza en la mano y la mirada tan afilada que parecía que llevaba horas afilándola solo para clavársela.
—¿No pensabas aparecer, o ibas a quedarte jugando a la vida de casado feliz hasta el mediodía? —soltó Roman, sin molestarse en saludar.
Dominic parpad