Capítulo 5 —El vivero
Narrador:
Sasha lo vio entrar al vivero y se le crisparon los hombros. Ni siquiera fingió cortesía. El aire se volvió denso, casi pegajoso. Su espacio, su refugio, su único rincón de paz, invadido por el único hombre capaz de destruirla con una sola palabra.
—No respondes los mensajes. Ni las llamadas —dijo él desde la entrada, con ese tono neutro que usaba cuando contenía todo —¿Vas a seguir con esta actitud infantil?
—Infantil es fingir que no pasó nada —replicó ella sin