Capítulo 43 —Es raro todo, ¿no?
Narrador:
A mitad del camino, con el viento entrando por la ventanilla abierta y la mente aún revolcada por lo vivido, Sasha tomó el teléfono y marcó el número de Natalia.
—¿Aló?
—Soy yo —dijo Sasha, sin vueltas —Estoy volviendo.
Del otro lado hubo un breve silencio. Luego, la voz de Natalia bajó un tono, con esa mezcla de alivio y sentido común que solo ella manejaba con maestría.
—Bien. Déjame a mí.
Colgó sin más. Natalia dejó elo que estaba haciendo y cruzó la