Capítulo 135 —Uno de los pocos que me hace sentir humano
Narrador:
El reloj del quirófano marcaba las 06:25 a.m. Las luces blancas no parpadeaban, pero dentro de esa sala estéril y brutal, todo pendía de un hilo. El cirujano tenía los guantes empapados de sangre. Las enfermeras apenas respiraban. Y el cuerpo de Eros… era una guerra entre la vida y la muerte. Una de las enfermeras desvió la mirada hacia el monitor, y se le escapó un susurro.
—Está bajando…
El médico no la miró.
—No me jodan… —mu